SP-B4OD-9LCN
Cadena / plataforma, coproducción, financiación, distribución / ventas, productor, guionista, reparto, productor ejecutivo
Público
Un chófer sin nada que perder descubre que el coche que conduce lleva meses escuchando los secretos de los hombres más poderosos de Madrid. Ahora tiene que decidir qué hacer con ellos — antes de que descubran que los tiene.
Dani, un joven de 23 años que sobrevive cargando furgonetas en un polígono de Madrid, acepta un trabajo como chófer nocturno para una exclusiva agencia de acompañantes. Lo que parecía un ascenso de vida se convierte en una pesadilla cuando descubre que los coches en los que trabaja están equipados para grabar en secreto a sus clientes y que su jefa utiliza esas conversaciones para chantajear a personas poderosas.
Dani tiene veintitrés años, vive con su madre en Usera y se deja la espalda cargando furgonetas desde las siete de la mañana en un polígono de Villaverde por 1.050 euros al mes. No sueña con hacerse rico. Sueña con dejar de llegar justo a fin de mes. Por eso, cuando Carlos, un amigo de la infancia, le ofrece un puesto como chófer nocturno en Eclipse, una exclusiva agencia de acompañantes de alto standing, Dani acepta sin pensárselo demasiado. Coche automático, traje, noches tranquilas y un sueldo que triplica el que cobra cargando cajas. Por primera vez siente que quizá ha encontrado un atajo. Pero conducir para Eclipse significa entrar en un mundo que no conocía. Las mujeres con las que trabaja son profesionales independientes. Algunas llevan años en el negocio y conocen perfectamente sus reglas; otras acaban de llegar a Madrid y todavía están aprendiendo a moverse en él. Todas tienen algo en común: la agencia controla sus rutas, sus clientes y buena parte de su tiempo a cambio de una comisión que se come casi la mitad de lo que ganan. Y el coche de Dani acaba convirtiéndose en un lugar extraño dentro de ese mundo. Durante los trayectos, cuando se cierran las puertas, las chicas hablan. Se quejan, se ríen, discuten, cuentan sus problemas. Dani escucha. Primero porque es parte de su trabajo. Después porque empieza a importarle. Especialmente Lucía. Tiene su misma edad, acaba de llegar de Albacete y todavía conserva una ingenuidad que contrasta con las veteranas de Eclipse. Ha venido a Madrid para solucionar una deuda familiar y está intentando sobrevivir sin convertirse en alguien que no quiere ser. Entre ella y Dani surge una relación que ninguno de los dos sabe muy bien cómo llamar. No tiene tarifas, ni horarios, ni condiciones. Y precisamente por eso se convierte en lo más peligroso que Dani tiene. Porque mientras Dani empieza a sentirse responsable de Lucía, también descubre que existe otra Eclipse. Una que funciona al margen de los contratos y de las rutas oficiales. Clientes que pagan en efectivo. Trayectos que no aparecen registrados. Encargos que nadie quiere explicar. Y Manuela, una de las mujeres más veteranas de la agencia, que conoce demasiado bien cómo funciona todo le ofrece a Dani la posibilidad de ganar, en una sola noche, más dinero del que ha visto en meses. Dani dice que no. Después vuelve a decir que no. Hasta que el dinero, los problemas de su madre y la necesidad de proteger a Lucía empiezan a hacer que esa palabra sea cada vez más difícil de mantener. Cuando finalmente cruza una línea que se había prometido no cruzar, Dani cree que lo peor que puede pasar es que lo descubran. Se equivoca. Esa misma noche encuentra algo oculto en el coche que conduce: un pequeño dispositivo de escucha integrado en el sistema de manos libres del Audi, perfectamente camuflado como una pieza de fábrica. No es un sistema de seguridad. Alguien está escuchando. Dani empieza a investigar y descubre que no es el único coche equipado con micrófonos. La jefa de Eclipse lleva años grabando las conversaciones privadas de sus clientes durante los trayectos: empresarios, políticos, ejecutivos y hombres acostumbrados a pensar que todo lo que ocurre dentro de un coche se queda dentro del coche. Las grabaciones no son recuerdos. Son armas. Eclipse ha construido con ellas una red de información y chantaje que puede poner en peligro a personas mucho más poderosas que Dani. Ahora él tiene algo que nadie sabe que ha encontrado. Y cuanto más intenta proteger a Lucía, más cerca queda de convertirse en otro de los secretos que Eclipse necesita hacer desaparecer. Porque Dani entró en la agencia pensando que conducir era simplemente llevar a alguien de un sitio a otro. Ahora tiene que decidir hasta dónde está dispuesto a llegar para salir de ella.
Datos de títulos proporcionados por TMDB
Un chófer sin nada que perder descubre que el coche que conduce lleva meses escuchando los secretos de los hombres más poderosos de Madrid. Ahora tiene que decidir qué hacer con ellos — antes de que descubran que los tiene.
Dani, un joven de 23 años que sobrevive cargando furgonetas en un polígono de Madrid, acepta un trabajo como chófer nocturno para una exclusiva agencia de acompañantes. Lo que parecía un ascenso de vida se convierte en una pesadilla cuando descubre que los coches en los que trabaja están equipados para grabar en secreto a sus clientes y que su jefa utiliza esas conversaciones para chantajear a personas poderosas.
Dani tiene veintitrés años, vive con su madre en Usera y se deja la espalda cargando furgonetas desde las siete de la mañana en un polígono de Villaverde por 1.050 euros al mes. No sueña con hacerse rico. Sueña con dejar de llegar justo a fin de mes. Por eso, cuando Carlos, un amigo de la infancia, le ofrece un puesto como chófer nocturno en Eclipse, una exclusiva agencia de acompañantes de alto standing, Dani acepta sin pensárselo demasiado. Coche automático, traje, noches tranquilas y un sueldo que triplica el que cobra cargando cajas. Por primera vez siente que quizá ha encontrado un atajo. Pero conducir para Eclipse significa entrar en un mundo que no conocía. Las mujeres con las que trabaja son profesionales independientes. Algunas llevan años en el negocio y conocen perfectamente sus reglas; otras acaban de llegar a Madrid y todavía están aprendiendo a moverse en él. Todas tienen algo en común: la agencia controla sus rutas, sus clientes y buena parte de su tiempo a cambio de una comisión que se come casi la mitad de lo que ganan. Y el coche de Dani acaba convirtiéndose en un lugar extraño dentro de ese mundo. Durante los trayectos, cuando se cierran las puertas, las chicas hablan. Se quejan, se ríen, discuten, cuentan sus problemas. Dani escucha. Primero porque es parte de su trabajo. Después porque empieza a importarle. Especialmente Lucía. Tiene su misma edad, acaba de llegar de Albacete y todavía conserva una ingenuidad que contrasta con las veteranas de Eclipse. Ha venido a Madrid para solucionar una deuda familiar y está intentando sobrevivir sin convertirse en alguien que no quiere ser. Entre ella y Dani surge una relación que ninguno de los dos sabe muy bien cómo llamar. No tiene tarifas, ni horarios, ni condiciones. Y precisamente por eso se convierte en lo más peligroso que Dani tiene. Porque mientras Dani empieza a sentirse responsable de Lucía, también descubre que existe otra Eclipse. Una que funciona al margen de los contratos y de las rutas oficiales. Clientes que pagan en efectivo. Trayectos que no aparecen registrados. Encargos que nadie quiere explicar. Y Manuela, una de las mujeres más veteranas de la agencia, que conoce demasiado bien cómo funciona todo le ofrece a Dani la posibilidad de ganar, en una sola noche, más dinero del que ha visto en meses. Dani dice que no. Después vuelve a decir que no. Hasta que el dinero, los problemas de su madre y la necesidad de proteger a Lucía empiezan a hacer que esa palabra sea cada vez más difícil de mantener. Cuando finalmente cruza una línea que se había prometido no cruzar, Dani cree que lo peor que puede pasar es que lo descubran. Se equivoca. Esa misma noche encuentra algo oculto en el coche que conduce: un pequeño dispositivo de escucha integrado en el sistema de manos libres del Audi, perfectamente camuflado como una pieza de fábrica. No es un sistema de seguridad. Alguien está escuchando. Dani empieza a investigar y descubre que no es el único coche equipado con micrófonos. La jefa de Eclipse lleva años grabando las conversaciones privadas de sus clientes durante los trayectos: empresarios, políticos, ejecutivos y hombres acostumbrados a pensar que todo lo que ocurre dentro de un coche se queda dentro del coche. Las grabaciones no son recuerdos. Son armas. Eclipse ha construido con ellas una red de información y chantaje que puede poner en peligro a personas mucho más poderosas que Dani. Ahora él tiene algo que nadie sabe que ha encontrado. Y cuanto más intenta proteger a Lucía, más cerca queda de convertirse en otro de los secretos que Eclipse necesita hacer desaparecer. Porque Dani entró en la agencia pensando que conducir era simplemente llevar a alguien de un sitio a otro. Ahora tiene que decidir hasta dónde está dispuesto a llegar para salir de ella.
Datos de títulos proporcionados por TMDB
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